Hace ya muchos años que soy cliente de Rudy.Su profesionalidad, su carisma, su generosidad, su atención son las razones por las que, siempre que me es posible acudo a él. Hay un antes y un después: al llegar uno acumula tensiones, preocupaciones, estrés. Después uno sale liberado, no solo porque pareciera que dejó el cuerpo allí sino porque uno es escuchado, aceptado, aconsejado amigablemente. La música, las esencias, los perfumes, las palabras que recorren el espacio son el pasaporte a un pequeño viaje a como uno imagina al paraíso...