Me trataron como si fuera nueva, nunca he faltado ni llegado tarde a una cita, yo reservé a una hora y luego recibí un correo diciendo que había cambios en mi horario.
Solo me dijeron: "imposible".
Me atendieron porque alguien había cancelado, pero me depilaron con mucha prisa y dolor, me lastimaron y en un momento sentí que tiraron de mi clítoris con la cera, me dolió mucho y sigo irritada aunque han pasado dos días.