Marlene fue encantadora, profesional e inspira paz y tranquilidad como siempre. Pero su compañera debería respetar más el ambiente de paz y relax. Qué estuviese la hora completa hablando sin parar de sus temas personales es lo último que busco en un centro de belleza. Muchas vamos no solo por el tratamiento sino por encontrar relax, tranquilidad y paz. Pero fue todo lo contrario. Me fui con ganas de no volver.