Llegué 10 minutos tarde y me dijeron que o me dejaban menos minutos la permanente o no me hacían el tinte. No te desmaquillan los ojos ellas sino que te meten en un lavabo para que lo hagas tu misma con productos que tienen ahi. Toallas compartidas, sería mejor una de un solo uso como medida higiénica para secarse los ojos después. El ambiente aunque es agradable, te quedas con los ojos cerrados durante la permanente en medio del salón escuchando entrar y salir a la gente, un poco incómodo. La permanente en sí bien aunque han quedado un poco demasiado rizadas lo denominaría con forma de "C", quizás en unos días mejora. A pesar de todo repetiría.