Conozco este salón desde hace aproximadamente 20 años. Iba con mi hijo a cortarse el pelo y yo me daba color.
Luego por traslado de vivienda busqué más cerca de mi domicilio, pero al final siempre acababa volviendo. Hace unos años volví de nuevo y aquí sigo. Es la única peluqueria a la que he regresado muchas veces porque trabajan muy bien y siempre salgo cotenta.