Fui a hacerme uñas semipermanentes con diseño, al día siguiente ya había 3 uñas mal. Volví a ir a que me las arreglasen e indiqué que todas estaban igual y hasta les enseñé que se movía el esmalte. Sólo me arreglaron las tres que ya estaba caído. Esa misma tarde, se fue yendo el esmalte del resto, que olía a petróleo y manchaba la ropa pues el problema era que no estaban secas. Volví a ir al día siguiente y estaban cerrados. Deje un mensaje diciendo que tenía reunión y debía quitármelas, pues en mi oficina no está permitido presentarse así, y menos cuando hay que acudir a la reunión del consejo. Hice fotos de todo. Al llamar al día siguiente, me dijeron que con las fotos era suficiente. Hoy he ido, he enseñado las fotos, he explicado lo sucedido, las propias especialistas han dicho que fue que no se me hizo bien el secado, pero su jefa dejó indicaciones de que tenían que cobrármelas enteras, cuando la última vez ni 24 horas me duraron. Es la segunda vez que me hacen estropicios así, la última vez me dejaron las cejas sangrando, me rompieron una uña, y el resto quedaron mal hechas y ni unas disculpas recibí.
Si sigo acudiendo al local es sencillamente porque las especialistas son encantadoras, tienen buen trato y de verdad que tratan siempre de poner cuidado y hacer las cosas lo mejor posible. Todos tenemos malos días, pero la gestión de los clientes por parte de le salon no está a la altura.