Es la primera vez que he ido, y me ha gustado bastante. La única pega es que al retirarme la cutícula del dedo pulgar, no ha parado de sangrar y no termina de curar, pero por lo demás todo genial. El espacio es muy bonito y elegante, y muy silencioso. El esmalte me parece de muy buena calidad, y el trabajo de Lina me ha gustado, aunque he sufrido un poquitin con mi pulgar. Repetiré y lo recomiendo.