Ainhoa me ha dado un trato exclusivo desde que mi hija de dos años y yo hemos cruzado su puerta. Desde el primer minuto he sentido que le preocupaba mi satisfacción y saber qué quería. No tengo un pelo fácil… pero aún siendo su primera vez conmigo, lo ha clavado! Con mi hija ha tenido una paciencia y una mano izquierda excepcional. Ha conseguido tenerla quieta y tranquila todo el rato. Muchas gracias Ainhoa! Volveremos ☺️