La persona que me hizo la manicura me la dejó fatal, con las uñas desiguales y mal acabada. Quería ir a toda prisa y ni siquiera me quitó bien el color que tenía debajo. Me hizo levantar de la silla súper rápido para atender a otra persona y se me estropeó una uña que ni siquiera se molestó en arreglarme con un poco de cuidado, me hizo un pegote y ya. Había ido muchas veces al centro y siempre había salido contenta, pero en esta ocasión fatal.