No sé cómo serán el resto de tratamientos, pero la depilación se ingles fue un desastre. La primera persona, sencillamente, no sabía. En el espacio hacía mucho frío; la cera abrasaba, y me dejo un pegote de cera que después no sabía cómo quitar. Tuvo que llamar a la dueña para que me lo quitase. El tratamiento estaba ya pagado, pero no tuvieron ni un detalle. Malísima experiencia.