Tenía cita a las 12h, llegué a las 11:57 y el local estaba cerrado. Al rato, pasadas las 12h, y quedándome un poco descuadrada, apareció la persona que me tenía que dar el masaje y abrió el local. Dicha persona tampoco se disculpó ni se la vió agobiada por el retraso, Me hizo esperar medio a oscuras, con frío, mientras preparaba las cosas. Todo daba hasta un poco de miedo.
A mi manera de ver toda la experiencia me pareció poco profesoinal. No me parecieron ni maneras ni formas. El masaje bien