Una pasada de sitio y de trato.
Todo limpio, cómodo y una maravilla Iris, Merche y Alina. Son encantadoras.
Fui por mi cumpleaños y al terminar el masaje me ofrecieron un técito con frutos secos, rojos y galletitas que MMMMM una delicia!
A mejorar la acústica, porque te saca un poco del estado de trance cuando están hablando afuera. (Crítica constructiva que conste) porque SUPER RECOMIENDO la visita y la experiencia: Una auténtica caricia para el Alma.
MUY buen trabajo chicas.