Alba fue poco acogedora e impersonal. Parecía molesta por tener un cliente en ese momento. Llegaba muy tarde y no se disculpó por el retraso. Otro miembro del personal me lavó el pelo, lo cual entiendo que es lo que se hace cuando hay un retraso, pero eso significó que Alba nunca vio cómo llevo el pelo seco y peinado. Cuando vino a atenderme, no me escuchó. Mi español no es perfecto, pero puedo comunicarme para explicar cómo quiero mi pelo. Me hizo sentir como un perro. Que verguenza.