Después de esperar una hora a que me atendieran salí contenta con mis uñas por lo que se me pasó el enfado de la espera. Sin embargo, mi ira subió estrepitosamente cuando me retiré el esmalte y comprobé como me habían dañado las uñas al utilizar mal el torno. Menos mal que una mano la he salvado pq pedí que me lo retiraran con líquido...