Yo hace años que me corto el pelo en Nova Imatge. Años, ¿eh? Soy más fiel a mi peluquero que a Netflix. Ni una infidelidad, ni una traición. Porque ahí no solo me cortan el pelo… ahí me dan caramelos. Y claro, yo entro a la peluquería como si fuera Halloween: “¿Qué tal? Vengo a por mi corte… y a por los Sugus.”
Ya me conocen. Se corta más rápido el bote de caramelos que mi propio flequillo. Y mientras me quede un pelo, aunque sea uno solo en mitad de la coronilla, ese pelo se lo corta él.
Realizado por Pere •Corte de pelo
JORDI•hace 10 meses
Reseña verificada
muy profesionales, trato familiar.
Realizado por Patri •Tinte y mechas mujer
Esther•hace 10 meses
Reseña verificada
Tot molt bé
Realizado por Rosa •Corte de pelo
Olivia•hace 10 meses
Reseña verificada
Tratamiento y profesionalidad excelente, totalmente recomendable