Al entrar el espacio te envuelve en una atmósfera de paz: luz tenue, sonido de agua, muebles de madera y una temperatura agradable. Te descalzas y te lavan los pies mientras te ofrecen un té frío. Elegí el nivel de intensidad "fuerte". La masajista, muy amablemente, me iba preguntando si me encontraba cómoda. No era consciente de cómo el estrés se refleja en el cuerpo, tenía contracturas en cuello y espalda que ella fue deshaciendo. La hora se me fue volando. Al final te ofrecen un té con pastas
Tratamiento realizado por 5A•Masaje tailandés
Adriana•hace alrededor de 1 año
Reseña verificada
Ha sido una fantástica experiencia con una masajista súper educada y profesional.