La valoración la hago sin tener en cuenta, ni el tratamiento ni los precios, ni el salón.
Me hicieron esperar 30 minutos sin avisar que iban con retraso, por lo que decidí irme.
No me parece bien que la primera impresión sea hacerte esperar, y sobre todo que es mediante cita previa.
De todas formas, entiendo que a los clientes hay que darles toda la información que necesitan, por eso deberían gestionar el tiempo de valoración e información de otra manera.