El sitio muy bonito y el personal agradable. Pero el tratamiento en sí no me parece que merezca la pena para lo que cuesta. Es una hora, pero la mitad es para darte las sales y la otra mitad es para retirarlas como se puede (malamente), cuando en una ducha lo harías en un minuto). El sitio no está acondicionado ni pensado para eso. (Ej. Aunque no haya ducha, poner una palangana para aclarase los pies al final… porque el suelo está plagado de sal- también). Mejor elegir otro tratamiento