La experiencia en general fue muy buena, partiendo de la peluquería en si, limpia, moderna, cómoda, pasando por el trato de cada una de las personas que estuvieron alli y por último Eva, la peluquera que me cortó el pelo, una profesional en toda regla, nada que envidiar a los estilistas de LLongueras.
Salí muy contenta y satisfecha con el corte que me hizo.
Había pasado por varias peluquerías ya, hasta que por fin encontré a Eva, que sencillamente lo bordo..